Cómo te sentirás tras logar un objetivo: que no te pille por sorpresa

Cómo te sentirás tras logar un objetivo: que no te pille por sorpresa
22 May 2019

Lograr un objetivo no es fácil, requiere mucho tiempo y dedicación. Sea cuál sea tu objetivo, seguro que en algún momento dado te han dado ganas de abandonar y dejarlo. Pero lo importante es seguir hasta lograrlo.

Por esto, cuando conseguimos alguna de las metas que nos hemos propuesto, nos sentimos muy contentos y orgullosos de nosotros mismos.

Inicia tu entrenamiento ahora

 

¿Por qué es tan importante alcanzar una meta?

Tener una meta, algo que queremos conseguir o hacer, es lo que nos hace avanzar en esta vida.

Para sentirnos realizados debemos tener un propósito, de lo contrario, nos sentiremos perdidos.

Cada uno tiene sus objetivos. Cada uno es diferente al de los demás. Por eso no te sientas mal si crees que los tuyos son muy sencillos, que no tienen importancia o que son poco ambiciosos.

Tú das importancia lo que crees que te dará más placer y que al realizarlo te hará sentir mejor.

Si en lugar de establecer las metas en función de lo que tú quieres lograr, lo hicieras en función de lo que te dice la gente. Cuando las consigas, no te sentirás realizado ni feliz. Sentirás que has hecho algo por otra persona pero que no era algo que tú en realidad querías hacer.

Esta vida ya es suficientemente complicada y corta como para estar haciendo lo que las otras personas quieran. Sé tú mismo y establece tus propias metas. No te debe importar el qué dirán ni lo que opine la gente. Debes tener en mente siempre que debes hacer lo que te haga feliz y lo que te acerque al lugar dónde quieres estar mañana.

 

Cómo-te-sentirás-tras-logar-un-objetivo

 

 

¿Cómo me sentiré cuándo consiga uno de mis objetivos?

Cada persona tiene metas diferentes y las razones por las cuales decide lograr esa meta y no otra, son subjetivas. Por lo tanto, cuando logramos uno de nuestros objetivos, también vamos a reaccionar de formas diferentes.

La motivación y la sensación placentera que sentimos tras haber logrado un objetivo es lo que nos hace avanzar. Cuando logramos un objetivo nos sentimos bien, llenos de energía, con vitalidad, nos sentimos vivos, pensamos que nos vamos a comer el mundo. Por ejemplo, si empezamos a entrenar en casa con el gimnasio online ictiva, cuando logremos nuestro objetivo, nos sentiremos muy bien.

Todas estas sensaciones son las que nos hacen querer marcarnos nuevas metas y mejores, más ambiciosas.

La reacción que tendremos no la podemos predecir, si no perderíamos el interés por dicha meta.

Siempre pensamos que al lograr algo que nos hemos propuesto nos vamos a sentir bien. Pero puede pasar que tengamos sentimientos negativos, que no sepamos como reaccionar o que no sea como lo esperábamos que fuera.

Quizá por eso dicen que lo importante es el viaje y no llegar, que se debe disfrutar del camino.

A continuación, os mostramos algunas de las sensaciones que podéis sentir cuando logréis uno de vuestros objetivos. Pueden ser positivas o negativas.

 

 

Sensaciones positivas que seguramente sentiremos:

Alegría: sentirnos bien, contentos, es lo más normal. Esto hace que sintamos euforia, que queramos gritar a los cuatro vientos lo felices que somos y que queramos que el resto de personas que nos rodean, también lo estén. Esto favorecerá la creación de un buen ambiente. Donde el optimismo y la alegría reinan.  La felicidad se contagia y si la gente te ve feliz, ellos también lo estarán.

Lleno de vida: al lograr uno de nuestros objetivos puede hacer que nos sintamos más vivos que nunca. Que nos demos cuenta que estamos vivos y que somos capaces de hacer muchas cosas. No viene mal tener un pequeño recordatorio de vez en cuando que estar vivo ya es una victoria. Esto nos dará motivación para superar cualquier obstáculo de la vida.

Con energía y fuerza: esta situación nos da mucha fuerza y energía, sentimos que podemos con todo. Podemos aprovecharla para seguir con otras metas que aún no hemos logrado o plantearnos de nuevas.

Orgullo: sentirse orgullosos de uno mismo es una de las mejores sensaciones del mundo. Porque sabemos el esfuerzo que hemos hecho para llegar hasta aquí, para lograrlo y el sacrificio que supone a veces.

 

Sensaciones negativas que podemos llegar a sentir:

Decepcionados: como hemos dicho antes, puede que, al lograr un objetivo, no sea cómo os lo imaginabais. Es el problema de crear expectativas. Y que sintamos decepción por no sentir lo que pensábamos que íbamos a sentir. No pasa nada por no sentir lo que esperábamos. Paremos un momento a analizar cómo nos sentimos. Lo que hay que hacer siempre es quedarse con lo bueno y aprender de lo malo.

Vacíos: es muy común sentirse vacío. Ya hemos logrado lo que queríamos, ¿y ahora qué? Nos hemos quedado sin motivos para seguir adelante. Lo mejor que podemos hacer para no sentirnos así es valorar la experiencia. Hacer balance, establecer nuevas metas y seguir avanzando.

Sin ilusión: perder la ilusión por seguir con una nueva meta es completamente normal. Para evitar que esto pase podemos darnos un tiempo para asimilar la situación mientras buscamos un nuevo objetivo.

Angustia: cuando conseguimos una meta y no es cómo lo esperábamos. Podemos sentirnos perdidos, estar intranquilos. También puede darse el caso que al conseguirla sintamos que la situación nos sobrepasa, que es demasiado para nosotros. Esto también nos causará angustia. Por ejemplo, al conseguir un nuevo empleo con mucha responsabilidad al principio podemos pensar que no estamos preparados o que no somos la persona adecuada. Pero si nos han elegido es por una razón y si nos propusimos conseguir el puesto fue por una razón también, debemos recordar esto e ir a por todas.

Debemos aprender que la reacción que vamos a tener no la podemos predecir, pero que también forma parte de la experiencia global. No nos debemos obsesionar. Cuando logremos un objetivo y no resulte cómo lo esperado, debemos aprender de ello. Pensar por qué nos sentimos así, quizá hemos cambiado a lo largo del camino y ya no nos interesa esta meta o quizá nuestros valores ya no son los mismo que cuando empezamos. O puede que nada haya cambiado pero que la reacción no sea positiva, no pasa nada, en este caso nos plantearemos otra meta e iremos a por ella.

Entrena Ahora con ictiva
Share

Sergio Recio